Camaleón
Camaleón «Con esta alimaña me topé en un jardín: es el camaleón símbolo del hombre astuto y disimulado, que fácilmente se acomoda al gusto y parecer de la persona con quien trata para engañarla. Significa también lisonjero y adulador. Si lloras, él llora, si ríes, ríe; y si en la claridad del día dices que es de noche, te responderá que es así, porque él ve las estrellas»¹. El último beso hirió la mejilla como una punzada fría, aguda, sin el afecto propio del gesto. Judas, con rostro impersonal, afrontó la mirada beatífica de Jesús en el jardín de Getsemaní. Las treinta monedas de plata parecían haber desaparecido de su andrajosa faltriquera, o eran imperceptibles bajo el peso de una nueva culpa, nacida de la traición. Sin embargo, por fuera afectaba indiferencia. Contemplaba el arresto de su amigo impasiblemente, de la misma manera en que se observa una naturaleza muerta. Y así empezó a ver el mundo a partir de ese día, porque había perdido su humanidad. Se alejó len...